¿Puede cambiar de opinión y retirar un cargo de violencia doméstica?
Sucede a menudo, en el calor de una disputa domésticaLa situación se intensifica y hay contacto físico. Se llama a la policía, el agresor va a la cárcel y... cargos por violencia doméstica Se presentan. Cuando la situación se calma, la víctima suele desear retirar los cargos e intentar seguir adelante. ¿Es posible?
¿Puede una víctima de violencia doméstica retirar el cargo?
No. Generalmente hay dos componentes en un caso de violencia domestica—los cargos presentados contra el presunto agresor y la solicitud de una orden de protección o alejamiento para impedir que el presunto agresor contacte o se acerque a la víctima. Los cargos de violencia doméstica contra el presunto agresor son cargos penales, que solo pueden ser iniciados y presentados por un fiscal. Asimismo, solo el fiscal (o el juez) puede retirar o desestimar dichos cargos.
Los cargos por violencia doméstica se presentan con base en las pruebas obtenidas por el fiscal, la mayoría de las cuales pueden provenir de declaraciones o testimonios de la presunta víctima. Por consiguiente, el fiscal puede considerar la voluntad de la víctima al determinar si retira o no los cargos por violencia doméstica. Sin embargo, debido a que los perpetradores de violencia doméstica suelen ejercer coerción o influencia indebida sobre sus víctimas, los fiscales generalmente se muestran reacios a retirar los cargos una vez presentados. En cambio, es más común programar una audiencia, tomar testimonio y dejar que un juez decida si existen pruebas suficientes para sustentar la acusación de violencia doméstica.
Si bien la víctima no tiene la facultad de retirar un cargo de violencia doméstica, el presunto agresor puede solicitar a su abogado que colabore directamente con la fiscalía para determinar si los cargos pueden reducirse o desestimarse. La fiscalía tendrá total discreción en este asunto. Esto significa que puede optar por desestimar un cargo de violencia doméstica incluso si la víctima no desea hacerlo, o puede optar por procesar cuando la víctima desee que se retiren los cargos.
Órdenes de restricción o protección
A raíz de una presunta violencia doméstica, se puede dictar una orden de restricción para proteger a la presunta víctima. Sin embargo, es la víctima quien elige si solicitar o no una orden de protección; no es el fiscal. Una víctima puede optar por no solicitar al tribunal dicha orden y, después de haberla dictado, puede solicitar al tribunal que la levante o la ponga fin. Si una víctima lo hace, el tribunal normalmente celebrará audiencias para determinar si la víctima está actuando voluntariamente o si ha sido intimidada o coaccionada para hacerlo.
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